Arick Abraham Vindas Ríos, un joven indígena de tan solo 17 años, alcanzó la nota máxima en el examen de admisión de la Universidad Nacional (UNA) y obtuvo más de 760 puntos, de 800 posibles, en las pruebas de admisión del TEC y la UCR.

Este resultado es reflejo del esfuerzo, la disciplina y la perseverancia de Arick, quien ha enfrentado desafíos propios de muchas comunidades indígenas del país, sin permitir que estos limiten sus sueños. Su historia se convierte hoy en un mensaje claro de esperanza y motivación para cientos de jóvenes.

“Las personas indígenas también podemos destacar y salir adelante”, afirma el estudiante, quien señala que su mayor inspiración es su madre, pilar fundamental en su formación personal y académica.

El éxito de Arick no solo celebra la excelencia académica, sino que también resalta la importancia del acceso a la educación, el apoyo familiar y la igualdad de oportunidades. Su logro inspira a nuevas generaciones a creer en su talento y a luchar por un futuro mejor.