La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, lanzó fuertes cuestionamientos sobre los largos periodos de permanencia de magistrados en la Corte Suprema de Justicia, durante una reunión en Casa Presidencial con representantes del Poder Judicial, el Ministerio Público y el OIJ.
En medio del encuentro, la mandataria consultó directamente al magistrado Orlando Aguirre cuántos años llevaba en el cargo. Tras escuchar la respuesta, expresó: “Don Orlando tiene 37 años de ser magistrado y yo tengo 39 años de vida”.
Fernández aseguró que el Gobierno trabaja en un paquete de reformas profundas al sistema judicial y penal costarricense, incluyendo cambios relacionados con la ejecución de penas, el Código Penal y el Código Procesal Penal.
“Mi equipo de trabajo y yo somos del criterio de que la cirugía que necesita el Poder Judicial es mayor”, afirmó la presidenta.
Además, señaló que ningún poder de la República debería tener “funcionarios vitalicios” y sostuvo que periodos tan extensos deben abrir una discusión nacional sobre eficiencia, evaluación y rendición de cuentas dentro del Poder Judicial.
La mandataria también aclaró que sus críticas no significan respaldo a una eventual politización en los procesos de nombramiento o reelección de magistrados.


