El Ministerio de Educación Pública (MEP) confirmó que los cambios en los uniformes escolares y colegiales que se anunciaron en 2023 serán obligatorios a partir del curso lectivo 2026 en todas las escuelas y colegios públicos de Costa Rica. Durante los años 2024 y 2025 los estudiantes aún podrán usar los uniformes tradicionales, pero desde el próximo año lectivo ya no será opcional.

El MEP había dado un periodo de transición de dos años para que las familias pudieran adaptar el vestuario de sus hijos sin la presión de un cambio inmediato, ya que muchas veces los uniformes se heredan entre hermanos o familiares.

¿Qué cambios vienen?

Según lo informado, entre las principales modificaciones de los uniformes para primaria y secundaria están:

  • Camisa tipo polo unisex de color blanco que sustituye a la tradicional camisa de botones.
  • Opciones de calzado más flexibles, como tenis en colores blanco, negro, azul o gris, y también botas de hule en zonas con riesgo de inundaciones o terrenos complejos.
  • Pantalón largo o corto a la rodilla para estudiantes, con enagua-pantalón para niñas.
  • Educación física con pantaloneta y camiseta deportiva en colores alusivos a cada centro educativo.

Además, los estudiantes de comunidades indígenas podrán optar por el uso de sus vestidos tradicionales, incluyendo sombrero, camisa, pantalón, vestido y otros accesorios propios de su cultura, así como asistir descalzos o con sandalias según lo permitan las modalidades del currículo nacional.

¿Qué deben saber los padres?

Durante los próximos dos años lectivos el uso de los nuevos uniformes no es obligatorio, por lo que las familias pueden asistir con el uniforme anterior si así lo prefieren. Sin embargo, a partir de 2026 el cumplimiento será exigido por el MEP en todos los centros educativos públicos del país.

Esta medida busca modernizar la vestimenta estudiantil con criterios de comodidad, adaptación al clima nacional y seguridad para los estudiantes, y se enmarca dentro de una reforma al Reglamento del Uniforme Oficial aprobada por el Consejo Superior de Educación.