El pago electrónico en buses estará disponible en toda la Gran Área Metropolitana (GAM) antes de finalizar este año, según las proyecciones del Banco Central de Costa Rica (BCCR). La expansión permitirá que la mayoría de usuarios del transporte público puedan cancelar sus pasajes mediante tarjetas bancarias y otros métodos electrónicos, reduciendo la dependencia del efectivo.
Actualmente, el sistema opera en 1.900 autobuses pertenecientes a 60 empresas. Sin embargo, para diciembre la cobertura aumentará a 2.500 unidades administradas por 85 compañías.
El 80% de los viajes quedará cubierto
La ampliación representa un paso clave para la modernización del transporte público costarricense.
Según datos del Banco Central, cerca del 80% de los viajes en autobús del país se realizan dentro de la Gran Área Metropolitana, por lo que la cobertura total de la GAM permitirá que la mayoría de pasajeros tengan acceso a este sistema de pago.
La iniciativa forma parte del Sistema Nacional de Pago Electrónico en el Transporte Público (Sinpe-TP), impulsado para agilizar el abordaje de usuarios y fortalecer la digitalización de los servicios de movilidad.
El reto ahora será llegar al resto del país
Una vez completada la cobertura en la GAM, el Banco Central deberá expandir el sistema hacia otras regiones del territorio nacional.
La meta establecida fija marzo de 2029 como fecha límite para implementar el pago electrónico en las rutas restantes.
Para lograrlo, será necesario incorporar aproximadamente 1.300 autobuses adicionales al sistema.
Uno de los principales desafíos se encuentra en las rutas de larga distancia y en aquellas que aplican tarifas fraccionadas.
En estos servicios, el costo del pasaje varía según el destino final del usuario, por lo que la plataforma deberá adaptarse para mantener ese esquema tarifario sin afectar la experiencia de los pasajeros.
Más de 81 millones de pagos al año
El uso de medios electrónicos en el transporte público continúa creciendo.
Actualmente, el Banco Central registra alrededor de:
- 81 millones de transacciones anuales en buses y trenes.
- ₡36.000 millones movilizados cada año.
- 222.000 pagos diarios en promedio.
Estas cifras reflejan el avance de la digitalización en uno de los sectores con mayor volumen de transacciones cotidianas en el país.
Tarjeta especial para transporte gana terreno
Como complemento al sistema, varias entidades financieras comenzaron a distribuir la tarjeta Monedero Sinpe-TP, diseñada exclusivamente para el pago de transporte público.
Desde abril, el producto es comercializado por:
- Banco de Costa Rica (BCR).
- Banco Nacional (BN).
- BAC, que se incorporó recientemente al proyecto.
Hasta el momento se han colocado cerca de 2.000 tarjetas y los usuarios han realizado aproximadamente 50.000 transacciones.
Los plásticos pueden adquirirse en puntos de venta como:
- Puntos Tucán.
- RapiBAC.
- BN Servicios.
La mayoría de estos establecimientos se encuentran ubicados dentro de la GAM.
Crece interés entre usuarios bancarizados y no bancarizados
Según explicó Carlos Melegatti, director de la División de Pagos del Banco Central, la aceptación de la tarjeta ha superado las expectativas iniciales.
El producto fue concebido especialmente para personas que no utilizan habitualmente servicios financieros, aunque también ha despertado interés entre usuarios bancarizados.
Muchos pasajeros optan por utilizar esta tarjeta para evitar portar sus tarjetas personales durante los viajes en autobús.
Actualmente, alrededor del 8% de la población costarricense permanece fuera del sistema bancario formal, lo que equivale a unas 400.000 personas.
Modernización del transporte avanza
La expansión del pago electrónico representa uno de los proyectos de modernización más importantes en el transporte público costarricense durante los últimos años.
Con la cobertura total de la GAM prevista para finales de 2026, millones de pasajeros podrán realizar sus viajes de manera más rápida, segura y eficiente.
Posteriormente, el desafío será extender esta tecnología a las regiones fuera del Valle Central para alcanzar una cobertura nacional antes de marzo de 2029.


