El papa Papa León XIV publicó este lunes su primera encíclica oficial, titulada Magnifica Humanitas, en la que lanzó fuertes críticas contra el avance sin control de la inteligencia artificial, la deshumanización tecnológica y la idea de las “guerras justas”. El documento, de 130 páginas, marca la posición de referencia de la Iglesia Católica sobre varios desafíos modernos y plantea preocupaciones éticas, sociales y ambientales vinculadas al desarrollo tecnológico.
La encíclica fue presentada directamente por el pontífice estadounidense junto a especialistas en inteligencia artificial, incluido un cofundador de la empresa Anthropic. En el texto, el Papa advierte que la IA no puede considerarse una herramienta “moralmente neutra” y pidió limitar su influencia para evitar que domine aspectos esenciales de la vida humana.
Papa León alerta sobre el poder de la IA
Uno de los principales mensajes de Magnifica Humanitas es la necesidad de regular el crecimiento de la inteligencia artificial. Según el pontífice, las grandes plataformas tecnológicas y compañías privadas controlan actualmente los datos, la infraestructura digital y las condiciones de acceso a la información.
Además, el Papa cuestionó que ese poder ya no dependa únicamente de los Estados, sino de grandes actores económicos y tecnológicos con capacidad para influir en la sociedad global.
“La inteligencia artificial debe ser desarmada para impedirle el dominio sobre lo humano”, señala el documento.
El líder de la Iglesia también advirtió sobre los riesgos de reducir a las personas a simples datos o métricas de rendimiento. A su criterio, esta tendencia impulsa una cultura de deshumanización que afecta especialmente a las nuevas generaciones.
La encíclica también denuncia explotación laboral
Otro de los puntos más fuertes del texto se relaciona con las condiciones laborales detrás de la industria tecnológica.
El Papa denunció que, en distintas regiones del mundo, niños y adolescentes trabajan en condiciones peligrosas para extraer tierras raras y minerales esenciales para fabricar dispositivos electrónicos y sistemas vinculados con la IA.
Según explicó, detrás del crecimiento tecnológico existe una cadena de explotación humana y ambiental que muchas veces pasa desapercibida.
Principales críticas del Papa en la encíclica
- El uso militar de la inteligencia artificial
- La concentración de poder tecnológico
- La explotación laboral infantil
- El impacto ambiental de la tecnología
- La normalización de la guerra
- La pérdida de humanidad en la era digital
Además, León XIV pidió impulsar soluciones tecnológicas más sostenibles y responsables con el ambiente. El documento retoma conceptos similares a los planteados años atrás en la encíclica Laudato Si, publicada por el papa Francisco en 2015.
Papa León rechaza la teoría de las guerras justas
La encíclica también dedica varios apartados a los conflictos armados y al uso de la tecnología en la guerra.
“Ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable”, escribió el pontífice.
Sin mencionar gobiernos específicos, León XIV reiteró que la humanidad debe superar la teoría de la “guerra justa”, una idea respaldada históricamente por distintos líderes políticos y sectores militares.
El Papa lamentó que la guerra siga utilizándose como instrumento de política internacional y advirtió sobre una creciente “cultura violenta del poder”.
Las declaraciones llegan meses después de tensiones entre el Vaticano y sectores políticos estadounidenses, luego de que la Casa Blanca criticara al pontífice por afirmar que “Dios no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra”, en referencia al conflicto en Oriente Medio.
La Iglesia busca fijar una posición sobre la IA
Con Magnifica Humanitas, la Iglesia Católica consolida varios años de reflexión sobre inteligencia artificial y ética tecnológica.
En 2020, la Santa Sede impulsó el llamado “Llamamiento de Roma para una ética de la IA”, una iniciativa desarrollada junto a empresas tecnológicas y centros académicos para promover sistemas digitales respetuosos de la dignidad humana.
Expertos consideran que esta nueva encíclica podría tener un impacto internacional similar al que generó Laudato Si hace más de una década, especialmente por la creciente preocupación mundial sobre el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial.


