La Ruta 27, una de las principales carreteras que conecta el Valle Central con el Pacífico, enfrenta serios riesgos geotécnicos. Un informe reciente del LANAMME UCR reveló la existencia de 29 puntos con inestabilidad, detectados tras una evaluación técnica realizada en distintos tramos de esta importante vía nacional.
El hallazgo vuelve a encender las alertas sobre la seguridad vial, especialmente en una carretera altamente transitada por vehículos livianos, transporte pesado y turistas.
Zonas con riesgo de deslizamientos y fallas del terreno
Según el análisis del LANAMME, los puntos identificados presentan condiciones que podrían derivar en deslizamientos, erosión de taludes y fallas estructurales, principalmente durante la época lluviosa. Estas situaciones aumentan el riesgo de cierres, accidentes y daños a la infraestructura.
El estudio detalla que varias de estas zonas ya han mostrado signos visibles de deterioro, como grietas, deformaciones del terreno y problemas en los sistemas de drenaje.

Evaluación técnica a lo largo de la carretera
La inspección se realizó en distintos segmentos de la Ruta 27, abarcando áreas críticas por su topografía, condiciones del suelo y exposición a lluvias intensas. El informe señala que la falta de intervenciones oportunas podría agravar los problemas detectados.
Los especialistas subrayan que este tipo de inestabilidad no solo compromete la carretera, sino también la seguridad de quienes la utilizan a diario.
Llamado a acciones preventivas urgentes
Ante los resultados, el LANAMME-UCR recomendó tomar medidas correctivas y preventivas, como reforzamiento de taludes, mejoras en drenajes y monitoreo constante de los puntos críticos. El objetivo es reducir el riesgo de emergencias viales y evitar cierres prolongados que afecten la conectividad hacia el Pacífico.
El informe también resalta la importancia de una gestión vial basada en criterios técnicos, especialmente en rutas estratégicas para la economía y el turismo del país.
Una carretera clave para el país
La Ruta 27 es una vía esencial para el transporte de mercancías, el turismo y la movilidad entre regiones. Por ello, los expertos insisten en que garantizar su estabilidad y seguridad debe ser una prioridad para las autoridades competentes.


