En el evento Meta Connect 2025, celebrado por Meta Platforms, su director ejecutivo Mark Zuckerberg presentó una nueva generación de gafas inteligentes impulsadas por inteligencia artificial (IA) que prometen transformar la forma en que interactuamos con la tecnología.

Las gafas —denominadas Ray‑Ban Display— incorporan una pantalla integrada en la lente, una cámara de alta resolución y una pulsera de control que permite manejarlas por gestos, sin necesidad de sacar el teléfono. Según la compañía, son el primer paso hacia lo que Meta describe como “superinteligencia personal”.

Principales características

  • Pantalla de alta resolución ubicada en el cristal derecho del marco, que permite visualizar mensajes, mapas o videollamadas directamente frente al usuario.
  • Cámara de 12 megapíxeles y altavoces integrados: los usuarios podrán capturar imágenes o vídeos de forma inalámbrica y procesar información sin el teléfono.
  • Pulsera neural de control gestual (Meta Neural Band) que interpreta movimientos sutiles de la muñeca para interactuar con las gafas, avanzando hacia interfaces sin manos.
  • Precio estimado de lanzamiento en EE.UU.: US$ 799 para el modelo estándar, con disponibilidad confirmada para el 30 de septiembre de 2025.

¿Por qué es relevante?

Estas gafas representan un intento ambicioso por parte de Meta de mover el centro de la experiencia digital del teléfono al rostro del usuario, integrando IA, cámaras, pantalla y control por gestos en un dispositivo que aparenta ser simplemente un par de gafas. Esto podría acelerar el cambio hacia dispositivos vestibles de alto nivel que combinen realidad aumentada, inteligencia artificial y conectividad constante.

¿Y los retos?

Aunque el hardware es llamativo, existen varios desafíos por superar:

  • Privacidad: el hecho de que el dispositivo grabe video, escuche el entorno o interprete movimientos plantea interrogantes sobre vigilancia y consentimiento.
  • Adopción: el precio elevado y la necesidad de nuevos hábitos tecnológicos pueden limitar la adopción masiva al comienzo.
  • Ecosistema: La utilidad real de las gafas depende de que aplicaciones, servicios y desarrolladores estén listos para integrar nuevas formas de interacción.

Estas nuevas gafas de Meta podrían ser la antesala de una era en la que el teléfono deje de ser el centro de nuestra vida digital, y en su lugar tengamos dispositivos “invisibles” que se fusionen con nuestra actividad diaria. ¿Estamos ante el futuro inmediato o solo ante un experimento tecnológico avanzado? Tiempo y mercado lo dirán.