El exgoleador nacional Rolando Fonseca emocionó a propios y extraños al confesar en un momento íntimo que, a sus 52 años, daría lo que fuera por ponerse nuevamente la camiseta de la Selección de Costa Rica. En el programa 120 Minutos de Radio Monumental, el exjugador no contuvo las lágrimas mientras hablaba de su amor por la Tricolor.
Fonseca subrayó que vestir esa camiseta no es solo un privilegio deportivo, sino algo profundamente personal:
“Hoy, a mis 52 años, daría lo que fuera. Daría lo que fuera por tener 30 años menos… porque tenemos el sentimiento de haberla vestido y amarla”, comentó con voz entrecortada.
Un llamado a la entrega total
Para Fonseca, cada vez que un jugador se calza la casaca de la Selección, debe hacerlo con entrega absoluta — con “corazón y alma” —, algo que según él fue dejado de lado en algunos partidos recientes. Hizo especial énfasis en los duelos contra Nicaragua y Haití, añadiendo que “tenían que haberlo dado”. Aunque esos partidos quedaron atrás, Fonseca ve la eliminatoria como una nueva oportunidad:
“Hoy empieza una nueva. Si hacemos esto bien, convencemos a otros para actuar distinto en el día a día… no son los nombres, es el compromiso”, enfatizó.
La Selección como refugio emocional
El exdelantero también compartió sus reflexiones sobre el significado emocional que tiene para él la Tricolor:
“La Selección es como el amor de una madre. Yo encontré mi refugio en la Selección… por eso no entiendo cuando alguien dice que un jugador de 38 años no puede ir”.
Aunque sabe que mostrar tanta emoción puede llevar a críticas —“alguno me llamará ridículo” dijo—, para Fonseca es natural sentir esa pasión cuando se habla de vestir esos colores.
La atención de muchos estará puesta esta noche, cuando la Tricolor se enfrente a Honduras a las 8:00 p.m. en la eliminatoria rumbo al Mundial 2026.


