Correos de Costa Rica deberá subastar cerca de 20 toneladas de paquetes no reclamados por sus destinatarios, según una resolución de la Contraloría General de la República (CGR).

El organismo ordenó que los recursos obtenidos de la venta sean girados a una organización social, luego de determinar que la institución no puede apropiarse de los artículos abandonados ni almacenarlos de manera indefinida.

Resolución de la Contraloría

De acuerdo con el informe, Correos de Costa Rica acumula miles de paquetes que nunca fueron retirados, principalmente provenientes de compras internacionales. Estos objetos permanecían guardados en bodegas sin un destino claro.

La Contraloría concluyó que mantenerlos representa un gasto operativo injustificado y que la alternativa más viable es la subasta pública, asegurando así la transparencia en el proceso y la utilidad social de los fondos.

Qué tipo de paquetes se subastarán

Los envíos corresponden a productos de diversa índole: ropa, accesorios, electrónicos, artículos de hogar, juguetes y herramientas, entre otros. Muchos de ellos ingresaron al país a través del servicio de compras en línea de Correos, conocido como “Box Correos”.

Destino de los recursos

Una vez realizada la subasta, el dinero obtenido deberá transferirse a una entidad social sin fines de lucro, seleccionada conforme a los procedimientos que defina la CGR.

El objetivo es que estos fondos beneficien proyectos de interés público, reforzando el principio de responsabilidad social del Estado.

¿Por qué hay tantos paquetes sin reclamar?

Correos de Costa Rica explicó que muchos envíos se quedan en aduanas o en los centros de distribución porque los usuarios no completan los trámites aduaneros, no pagan los impuestos o cambian de dirección sin actualizar sus datos.

Con el paso de los meses, los artículos son catalogados como “no reclamados” y almacenados hasta que se define su destino final.

Próximos pasos

La institución deberá establecer un procedimiento transparente para la venta pública, publicar los lotes disponibles y garantizar que las personas interesadas puedan participar.

Se espera que la subasta se realice en los próximos meses y que las 20 toneladas de mercancía retenida finalmente encuentren un nuevo propósito.