El Ocaso Underground Music Festival confirmó su regreso con la novena edición, consolidándose como uno de los eventos más representativos de la música electrónica y underground en el país. El anuncio marca un nuevo capítulo para un festival que, con el paso de los años, ha construido una identidad propia dentro del circuito cultural costarricense.
La edición 2026 promete mantener el enfoque que ha caracterizado a Ocaso: una experiencia que combina música, arte y comunidad, alejándose de los formatos comerciales tradicionales.
Un festival que creció desde lo independiente
Desde sus primeras ediciones, Ocaso se ha distinguido por apostar por propuestas musicales alternativas, escenarios cuidadosamente diseñados y una curaduría artística que prioriza la experiencia sobre el espectáculo masivo. Esta filosofía le ha permitido crecer de forma sostenida y posicionarse como un referente del movimiento underground en Costa Rica.
La novena edición llega luego de un proceso de consolidación que ha llevado al festival a atraer tanto a público nacional como a visitantes internacionales.

Música electrónica como eje central
El evento volverá a girar en torno a la música electrónica en sus distintas vertientes, con una alineación que combina talento internacional, regional y artistas locales. La organización ha señalado que la selección musical busca mantener coherencia con la esencia del festival, privilegiando sonidos que dialogan con el concepto nocturno y experimental que define a Ocaso.
Más allá de los nombres del cartel, el énfasis está puesto en la narrativa musical que se construye a lo largo del evento.
Experiencia y entorno
Ocaso no se limita a los escenarios. La producción del festival pone especial atención en el entorno, la iluminación, el diseño visual y la interacción del público con el espacio, elementos que se han convertido en parte fundamental de su identidad.
Cada edición busca generar una atmósfera inmersiva, donde la música se integra con el ambiente y el tiempo parece diluirse entre el atardecer y la noche.
Un punto de encuentro cultural
Con el paso de los años, Ocaso se ha transformado en un punto de encuentro para comunidades creativas, artistas, productores y asistentes que comparten una misma visión de la música electrónica como expresión cultural.
La novena edición refuerza esa idea de comunidad, en un momento donde los festivales independientes continúan ganando relevancia frente a las grandes producciones comerciales.

El regreso de Ocaso con su novena edición refleja la vigencia de una propuesta que ha sabido crecer sin perder su esencia. En medio de una escena en constante cambio, el festival vuelve a ocupar su lugar como un espacio donde la música electrónica y la experiencia colectiva se encuentran cuando la noche toma protagonismo.


