Una organización criminal presuntamente vinculada a Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, utilizaba a mujeres en condición de vulnerabilidad para introducir droga en distintos centros penitenciarios del país, ofreciéndoles pagos de ₡300 mil por cada traslado.

La estructura fue desarticulada este martes tras una investigación de dos años, desarrollada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en conjunto con otras autoridades.

De acuerdo con la información oficial, las mujeres ocultaban la droga en sus genitales para lograr el ingreso a las cárceles, donde posteriormente era distribuida y vendida entre la población privada de libertad.

Las pesquisas revelaron que, aunque cada colaboradora recibía alrededor de ₡300 mil, la organización obtenía ganancias mucho mayores. Por cada ingreso de aproximadamente 250 gramos de cocaína o marihuana, las ventas al menudeo dentro de los centros penitenciarios podían generar cerca de ₡5 millones.

Según la Policía Penitenciaria, la estructura criminal estaría relacionada con Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, uno de los hombres más buscados por las autoridades costarricenses.

Este caso forma parte de un amplio operativo que incluyó decenas de allanamientos y la captura de múltiples sospechosos, en un esfuerzo por desarticular una de las principales redes dedicadas al tráfico de drogas dentro del sistema penitenciario nacional.