La sede de la final de la Copa del Mundo 2030 se decidirá «a su debido tiempo», según ratificó este viernes la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). La precisión del ente rector responde a las recientes declaraciones del presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF), Fouzi Lekjaa, quien dio por hecho que el partido definitorio se jugará en suelo africano.
Los tres países coorganizadores del torneo —Portugal, España y Marruecos— mantienen una intensa competencia interna por albergar el partido cumbre de la cita planetaria. Por un lado, España postula al emblemático estadio Santiago Bernabéu de Madrid, mientras que Marruecos apuesta por la edificación de un recinto de 115.000 espectadores en la región de Benslimane, cerca de Casablanca.
Controversia diplomática por las declaraciones de Marruecos
La polémica se intensificó tras las afirmaciones de Lekjaa durante un acto público en Benslimane, donde aseveró enfáticamente la candidatura de su país para la final del certamen.
«La provincia de Benslimane acogerá la final de la Copa del Mundo. Les guste a algunos o no», sostuvo el jerarca marroquí.
Ante la consulta sobre estas declaraciones, la FIFA matizó la postura y descartó que exista una resolución definitiva sobre la distribución del calendario final.
«Tal y como se indicó el 5 de agosto de 2026, la FIFA tomará una decisión a su debido tiempo», puntualizó un vocero oficial del organismo.
Reacciones en España y la postura de José Mourinho
Las palabras del dirigente africano generaron inmediatas repercusiones en el fútbol español. Durante una rueda de prensa, el director técnico del Real Madrid, José Mourinho, expresó su respaldo a la candidatura del estadio del conjunto blanco para albergar el cierre de la cita mundialista.
Puntos clave del debate por la sede final:
- Sede propuesta por España: Estadio Santiago Bernabéu (Madrid), apoyado por su tradición histórica en el fútbol mundial.
- Sede propuesta por Marruecos: Nuevo estadio en Benslimane con capacidad para 115.000 aficionados.
- Posición de Portugal: Enfocada en albergar encuentros de fases previas en Lisboa.
«Me gustaría que la final fuera en Lisboa, pero ya estoy contento de que un país como el nuestro tenga al menos un partido. Si puedes jugar en un estadio mítico, histórico, donde han jugado algunos de los mejores futbolistas de la historia, el estadio del club más importante, creo que debería ser aquí», manifestó Mourinho en favor del recinto madrileño.
En conclusión, la FIFA mantiene bajo estricto análisis los cuadernos de carga de los tres países anfitriones antes de emitir la designación oficial de la sede final. Por lo tanto, las negociaciones entre las federaciones ibéricas y la marroquí continuarán en los próximos meses.


