Desde Mata de Caña de Nuevo Arenal hasta la ceremonia del Premio Nobel de la Paz en Oslo, Noruega. Ese es el recorrido de Mathias Trejos Durán, un joven tilaranense de 18 años que demuestra que los grandes sueños también nacen en los pueblos pequeños.
Mathias es el mayor de tres hermanos y empezó su formación en la Escuela Unidocente de Mata de Caña, en Nuevo Arenal. Siempre mostró una enorme curiosidad por la computación y la electrónica, y sus padres, Freddy Trejos y Lauren Durán, se encargaron de impulsarlo, motivándolo a estudiar, tener proyectos, principios y ayudar siempre al prójimo.
Durante su paso por el Liceo Experimental Bilingüe de Nuevo Arenal, se mantuvo en excelencia académica, incluso en medio de la pandemia y las clases a distancia. Un día, tras un viaje familiar, Mathias volvió con una idea clara: quería salir del país para seguir preparándose. Su mamá lo animó a buscar una beca… y él decidió intentarlo.
Sin hacer mucho ruido, aplicó a la Fundación UWC y fue seleccionado para una beca total en el UWC Red Cross Nordic, en Noruega. Para una familia de zona rural, aquello era impensable. Vendieron tamales, organizaron actividades y, entre nervios y esperanza, lo vieron volar lejos de casa.

Su mamá recuerda entre risas y nostalgia:
“Cuando se fue, él nunca había salido de Nuevo Arenal, tanto así que hasta se perdía en Tilarán”.
Hoy, Mathias vive rodeado de jóvenes de todo el mundo, en un ambiente donde se respira paz, liderazgo y compromiso social. Sueña con estudiar mecatrónica o robótica en una universidad de alto nivel en Europa o Estados Unidos.
Un tilaranense en la ceremonia del Nobel de la Paz
El capítulo más reciente de esta historia parece sacado de una película: gracias a su desempeño en el UWC, Mathias fue seleccionado para asistir como invitado a la entrega del Premio Nobel de la Paz, en Oslo.
Al principio su solicitud fue rechazada, pero él no se rindió. Siguió trabajando duro, manteniendo sus notas y su compromiso, hasta que finalmente fue elegido entre estudiantes de Noruega y de otros colegios del mundo.
Desde Oslo, en un pequeño espacio entre actividades, Mathias compartió con NTG Costa Rica:
“Estoy muy agradecido con la vida y con mis padres por la educación que me han dado. Siento que es un paso más para países pequeños como Costa Rica. Es muy único, no tengo palabras para describir lo que siento”.
Un mensaje que nace en Nuevo Arenal y abraza a todo Costa Rica
Para sus padres, lo más importante es que la historia de su hijo motive a otros jóvenes:
“Cualquier estudiante, esforzándose y teniendo buenas notas, puede lograr todo lo que desea”.
Y dejan un mensaje que lo resume todo:
“Cualquiera puede llegar ahí. Es creérselo, no importa de dónde uno venga. Eso fue lo que le pasó a Mathias”.
Desde un aula unidocente en Mata de Caña hasta el escenario del Nobel de la Paz, Mathias Trejos nos recuerda que la educación, los valores y la perseverancia pueden abrir puertas que parecen imposibles.
Su historia no solo enorgullece a Nuevo Arenal y Tilarán, también enciende la esperanza de muchos jóvenes que sueñan con ir más lejos de lo que alguna vez imaginaron. 🌎✨


